Partimos de una tensión universal:
La presión social por estar a la altura en el aspecto físico nunca ha sido mayor. Los medios de comunicación, las redes sociales, y el propio sector, llevan años saturando con mensajes que glorifican cuerpos perfectos y promueven estándares físicos inalcanzables como único camino hacia la felicidad y éxito social.
Nuestra idea:
Animar a todo el mundo a dar el primer paso rompiendo las barreras principales emocionales que impiden empezar el gimnasio.
Rompimos con la presión y los estándares con un mensaje donde todos los cuerpos son bienvenidos y donde el molde perfecto en el que encajar sea el de uno mismo, celebrando los cuerpos en cualquiera de sus dimensiones, para así, reivindicar la autoaceptación, el autocuidado (físico y mental) y el amor propio como punto de partida de cualquier estilo de vida saludable.